domingo, febrero 24, 2008

LA COLUMNA DEL DOMINGO

EL DEBATE POLITICO COMO DERECHO CIUDADANO

Ernesto Rivas Gallont


Se habla mucho de la necesidad de promover el debate público sobre los planes de gobierno de los partidos políticos en la contienda electoral. Hoy está claro que todos los candidatos, y sus partidos, aceptan el debate como estrategia electoral.


Durante estas últimas semanas tuve la oportunidad de conversar con los cinco precandidatos de ARENA para la presidencia de la República y con el candidato del FMLN. Una pregunta que hice igual a todos ellos fue si estaban dispuestos a debatir con los candidatos de partidos opositores. La respuesta fue igual de todos; un sí concluyente, excepto Rodrigo Ávila que se mostró un poco escéptico al principio, pero al examinar más a fondo la propuesta, terminó asegurándome que él también participaría en debates.

Creo que Rodrigo está consciente de sus limitaciones, pues cómo lo vimos el pasado jueves en la semejanza de debate que hizo ARENA para presentar a los salvadoreños a los cinco aspirantes a candidatos, tendría serios problemas para enfrentársele en un debate a un profesional de las cámaras como es Mauricio Funes.

ARENA, en un cambio de actitud respecto a su posición anterior, ha dicho que aprobaría que su candidato debata con la oposición.

Esas son buenas noticias.

La Real Academia Española define el término “debate”, como controversia sobre una cosa entre dos o más personas. La definición de “debatir”, según la misma Academia, es: altercar, contender, discutir, disputar sobre una cosa. No es válido, pues, decir, como se ha dicho antes, que en las giras políticas, los mítines y las reuniones con ciudadanos son “debates”. Ello es propaganda política con un solo objetivo: ganar el voto ciudadano. Y eso es legítimo; nadie lo disputa. Escuchar a la población, con el propósito de elaborar un plan de gobierno es también justificado y es buena estrategia. Pero no es debate, como no lo fue lo del jueves.

Tampoco es debate, el análisis de temas específicos de interés nacional, en programas pre- grabados, donde los candidatos no se enfrentan uno a uno, como hizo un conglomerado de televisión durante la última campaña política. Eso es un planteamiento de un mismo tema, según la apreciación personal o del partido del candidato. En el debate se discuten temas concretos, se escucha a la contraparte y se contiende sobre las opiniones expresadas, en un mismo foro. De allí el valor del debate político. El debate, permite al votante evaluar las posiciones de los candidatos y escoger su preferencia, si aun no la tiene. Tampoco, pues, un solo debate entre los dos principales partidos políticos es suficiente como para decidir el voto de los indecisos.

Se habla mucho de la necesidad de promover el debate público sobre los planes de gobierno de los partidos políticos en la contienda electoral. Hoy está claro que todos los candidatos, y sus partidos, aceptan el debate como estrategia electoral.

Hay que decir que los aspirantes a la presidencia tienen obligación moral con los votantes de exponer sus puntos de vista, cara a cara con sus homólogos. Y nosotros tenemos el derecho ciudadano de exigir el debate para decidir nuestro voto.

El debate político es una institución, no solo aceptada, sino que exigida, en los países democráticos. En Centro América, Guatemala, Honduras y Costa Rica lo utilizan efectivamente, principalmente por una razón de peso, el debate aumenta considerablemente el número de votantes.

Los votantes vemos los debates como un excelente medio para informarnos sobre la plataforma política de los partidos; pero también --y esto es muy importante-- sobre la personalidad y el carácter de los candidatos. Obviamente el candidato que se siente débil e inseguro, rehuirá el debate frente a frente.

El objetivo fundamental de un debate político es llevar al mayor número de votantes información útil y precisa sobre los candidatos. Podrá argumentarse que hay otras formas efectivas para lograr ese fin, pero un debate es diferente, porque es espontáneo y coloca a los candidatos en una plataforma, frente a frente, discutiendo temas específicos que son de interés nacional. El votante vacilante, escogerá al candidato que mejor haya defendido sus posiciones y que más garantías ofrezca para conducir el país dentro de un marco de democracia, seguridad ciudadana y honradez.

El debate político como lo planteo, podría precisarse como la comparecencia pública en un mismo estrado de los candidatos a la presidencia de la República para esbozar sus posiciones sobre temas nacionales, dentro de un rígido marco que permita, en iguales condiciones para todos, refutar posiciones, sin interrupción. Los candidatos a la vice-presidencia deben también tener cuando menos un debate similar.

Hay que reconocer que la participación en debates políticos representa un riesgo real para los candidatos. Los partidos políticos deben estar conscientes que los debates pueden hacer la diferencia entre una victoria y una derrota en las urnas.

Los candidatos ven los debates desde una perspectiva de alta tensión política. Sin embargo, los candidatos para decidir sobre su participación deben considerar si los beneficios superan a los riesgos, o si el costo de no participar es mayor que el riesgo potencial que debatir representa.

La mejor forma de ganar el voto de los indecisos es presentarse a ellos, frente a sus rivales para demostrar quién es el mejor.

Sostener que los debates son raramente factor decisivo en una elección, es ignorar la realidad. Los debates afectan, son importantes y son factor decisivo. Pero importan en forma diferente de lo que podría creerse; los debates raramente hacen cambiar de opinión al votante que ya la tiene formada, pero, con frecuencia, influyen poderosamente para reforzar y activar una opinión pre-existente. Hacen que el votante se sienta cómodo con lo que ya ha decidido.

Finalmente, los debates son importantes no porque van a decidir por nosotros, sino porque nos ayudarán a tomar decisiones, si aun no lo hemos hecho. Un debate político bien estructurado y coordinado, debe ser un encuentro intelectual de altura, con el propósito de ilustrar al votante. Ese es el objetivo de quienes lo proponen y yo me sumo a ellos.

San Salvador, domingo 24 de febrero, 2008

Hasta mañana, si Dios quiere




10 comentarios:

Roxana dijo...

Don Neto:

Buenos días para Usted y todos los blogueros. Como le decía a Usted el pasado viernes 22, creo que muchos sin querer le adelantamos la opinión sobre el tema de este día. Por razones de tiempo, de momento, sólo le formularé mi opinión de su comentario en lo relacionado a que
"... los debates raramente hacen cambiar de opinión al votante que ya la tiene formada, pero, con frecuencia, influyen poderosamente para reforzar y activar una opinión pre-existente. Hacen que el votante se sienta cómodo con lo que ya ha decidido".

Don Neto, a veces ésto no resulta cierto. Está el famoso caso de Nixon vrs Kennedy a principios de los años 60. La gente tenía formada su opinión (y probablemente la intención de voto), pero la cambiaron después de observar el debate. Situación muy parecida (o peor), se vivió el 24 de mayo de 2006 en Perú, cuando los entonces candidatos a la Presidencia, Alan García y Ollanta Humala, contendieron. Allí, más que en las urnas, García le dió vuelta a las expectativas de todos. En primer lugar, el debate era en cadena nacional, Ollanta Humala llegó 15 minutos tarde y Alan García tuvo que empezar solo; luego Humala mintió diciendo que no había podido entrar debido a que una turba opositora se lo había impedido (quedó en ridículo, pues las televisoras que le filmaban camino al debate, lo hallaron en una bodega _ una versión de nuestras tienditas de colonia _ donde pasó a tomarse una gaseosa y lo había visto todo Perú) y cuando al fin llegó se le notó nervioso y tartamudeante, al punto que al final casi sacó lo que llamamos en buen salvadoreño "caja de lustre", cero educación. Al peruano común y corriente, le dió franco horror este tipo y se imaginaron cómo podría llegar a ser si fuera electo Presidente, y mejor escogieron al que Mario Vargas Llosa denominó "el menos peor". Así se cambió y escribió la Historia en Perú. Por obra y gracia de lo que aconteció en un debate.

De momento mi comentario. Saludos.

Antonio dijo...

No conozco lo de Humala, pero si es como lo narra Roxana, definitivamente fue tonto; por otro lado, aunque Alan García no es de mi devoción, hay que aceptar que es polemista brillante y un orador excepcional, capaz de mover el piso a su contrincante.

Anónimo dijo...

Nunca votario por alguien solo por sus dotes de orador o' su talento para debatir!

Yo ni soy derechista ni izquierdista, pero miro en Rodrigo Avila, un hombre bastante humilde y sincero. Mas que todo tiene mucha preparacion.

Anónimo dijo...

La UF.
El salvador es un pais movido por ideologias esteriles, vacias y extremas, y el hecho de que no se celebren "primarias" para elegir los candidatos de cada partido demuestra que siempre se le tiene miedo a la opinion del pueblo, mientras esto sea asi, los debates en nuestro pais son un puro circo de payasos y cretinos que en verdad no contribuye en nada al debate politico porque ya los candidatos ya estan nominados por el dedaso o la conspiracion.

Lo que hace Arena con su circo bajero de pelagatos, y lo que hace el Frente con los Ortodoxos y los cuadros nuevos no cambia el panorama politico en nuestro pais, es pura kasaka "made" al estilo toni saca.
En conclusion debate o no, primarias o puros dedados, nosotros estamos bien fregados con ambas extremas que han secuestrado al GOES, a eso se debe que el pais esta paralizado or fosilado politicamente.

Mientras no se cambie la constitucion de nuestro pais, quizas con una revolucion anaranjada, verde o de cualquier otro color, menos el rojo de sangre las cosas en el pais seguiran perpetuamente miserablemente peor.

Eduardo A. dijo...

Para complementar al anónimo de las 12:54 PM, tengo unas amigas que dicen: "si Rodrigo Avila es el candidato vamos a votar por él porque está bien guapo"

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con algunos de los participantes anteriores. El hecho de que alguien sepa expresarse bien en publico no hace de el o ella un buen presidente, simplemente lo hace un buen pajero.
En nuestro pais el ex presidente Duarte era un buen orador pero quiza su administracion estubo plagada de mucha corrupcion.

Anónimo dijo...

al blogero de la una y treita y ocho, porfavor!!!!!! si votamos por alguien por su fisico....estamos deberas que mal, esta votacion es la mas importante para defender el sistema libre y democratico del pais, gente como esta ni deberia de estar opinando. Da lastima la falta de conciencia e inteligencia a la hora de opinar, aterrizen Rodrigo Avila no tiene la capacidad para Presidente, si el gana vamos directo al cambio de sistema!!!! Maduren........la verdad que la gente de hoy en dia esta muy materializada, no ven en el serio problema que nos encontramos los Salvadoreños actualmente, el Señor Policia puede ser simpatico y chistoso pero despues de estarnos riendo, quiero ver a muchisima gente llorando. Estas elecciones no son un jueguito politico creo que son las mas serias de la historia despues de la firma de la paz, el señor Funes no es juego.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo,Rodrigo Avila ni pudo contra el alcade Ortiz de Santa Tecla, como va a poder ganar las Presidenciales??? Contra un Pajarito Funes??????

Anónimo dijo...

SOBRE EL EDITORIAL DE TERESA DE LÓPEZ EN EL DIARIO DE HOY.

Otra que no se los mandó a decir fue la Sra. Teresa de López, en su columna de El Diario de Hoy de este domingo. Cito lo que dijo, en referencia al candidato arenero:

"Por lo tanto, el elegido deberá ser folklórico, aventado y manejable, aunque la gente pensante sienta pena ajena de sus desaciertos. Al fin y al cabo, son tan pocos los pensantes y muchos los que no piensan, aunque todos voten."

Ouch!

Luego, yo me pregunto: Si esta señora sabe que el perfil del candidato elegido muy probablemente sea el de "folklórico, aventado y manejable" que ella teme, y asumiendo de que ella es simpatizante de Arena, ¿mantendrá su voto por el partido, aunque lleve un candidato así?

La duda se hace extensiva a todos los areneros pensantes, y que están viendo con preocupación cómo se rescabraja el partido.

¿Será que ya no les importa y entregarán al país?

¿Alguien pondrá orden en la casa?

Yo creo que todavía no es demasiado tarde.

¿Alguien dijo Roberto Murray Meza?

Un buen consejo sería de que los cinco aspirantes, en un acto de humildad y auto-conocimiento, se vayan a ofrecer como colaboradores en la visión de país que Don Roberto Murray pueda tener.

En otras palabras, si quieren colaborar, que se pongan a la orden como pre-candidatos a vice-presidente.

No creo que alguien vea mal un gesto de amor a la patria, como lo sería el que estos cinco le vayan a solicitar a una persona preparada y capaz que considere seriamente aceptar el reto de intentar un triunfo por el país.

El Frente lo hizo, y le está yendo bien. Por lo tanto, deberían tomar el ejemplo.

Si lo están haciendo como estrategia de "rellenar" los tiempos, está bien. Sigan así.

Permanece una cierta calma, allá en lo más profundo de las convicciones nacionalistas de muchos, de que al fin la razón y "lo que debe de ser", sucederá. Muchos creemos todavía de que el candidato que al final llevará nuestro partido, no será ninguno de los que vemos en este reality.

Nos negamos a creer en una derrota anunciada.

Anónimo dijo...

Es mi opinión de lo que pasa en ARENA que van a escoger a Ana Vilma, Rodrigo(o Lainez) y Rodriguez; Ahora bien lo que pasara en esa terna sera lo siguiente: GANADOR RODRIGUEZ, como? bueno la cosa esta asi, Rodrigo no gana por falta de conocimiento general y Lainez aunque es preparado y con buenos modales no lleva adeptos a su matate; Ana Vilma buena administradora pero los que eligen no quieren saber nada de ella por sus conectes y estos le pueden quitar el chance a los que eligen; he aqui quien gana EL NOVATO asi quedan contentos los los que ELIGEN Y LOS CONECTES PODEROSOS.
Ahora bien quisiera decir que la persona que mejor habla y que puede debatir con Mauricio Funes y tiene posibilidades reales de ganar es RODRIGUEZ.