jueves, noviembre 16, 2006

¡Buenos días! “No se puede estrechar la mano con el puño cerrado”.

EL PENSAMIENTO DEL DÍA

“Mientras más pienso en ello, más comprendo que no hay nada más artístico que amar a los demás”.

Vincent Van Gogh (1853 – 1890) Pintor holandés post-impresionista
(Les recomiendo la galería que está en el vínculo)

LA ESQUINA DEL RECUERDO DEL JUEVES

LA IGLESIA DEL CARMEN DE SANTA TECLA

(De mi libro “La Historia y los Cuentos de la Ciudad de las Colinas” –fragmento--)

Al coronel don León Castillo, le remordía la conciencia por haber participado en la expulsión de las órdenes religiosas a partir de 1829 en que se instituyó en Centroamérica la era de la revolución. Castillo fue miembro activo del ejército de Francisco Morazán, y en 1840, en la batalla de Guatemala en la que fue vencido el gran centroamericanista, Castillo cayó gravemente herido. Como pudo, nuestro héroe logró esconderse en la iglesia del Carmen del Cerrito y allí prometió a la Virgen del Carmen que, si lograba salvarse, dedicaría el resto de su vida a propagar su culto y erigirle un templo.

Al cabo de dos años, convertido en terciario carmelita, regresó a El Salvador y, efectivamente, dedicó el resto de su vida a cumplir su promesa.

El hermano Castillo inicia el cumplimiento de su promesa reconstruyendo la capilla de Nuestra Señora del Carmen en la iglesia de la Merced en San Salvador, con tan mala suerte que, a punto de terminarla, la ciudad entera es destruida por el terremoto de abril de 1854. Hombre que no se doblega fácilmente, Castillo se traslada a la Nueva San Salvador con el firme propósito de cumplir su promesa en la nueva capital.

Allí encuentra apoyo del obispo Tomás Miguel Pineda Saldaña, quien le asigna para que construya su templo en un pequeño cerro donde actualmente se encuentra el Colegio de Belén, al norte de la ciudad.

A partir de 1871, el hermano Castillo fue adquiriendo varios solares, que conjuntamente medían poco más de media manzana. La primera piedra para la construcción de la iglesia fue colocada el 27 de noviembre de 1878 y bendecida por el obispo don Luis Cárcamo y Rodríguez, sucesor del obispo Pineda y Saldaña.

Los trabajos de construcción continuaron y, entre 1892 y 1894, se puso en servicio la nave central y se concluyó la capilla izquierda. La capilla derecha fue levantada por el padre don José María López, quien, durante los siguientes veintidós años, hasta 1916, tendría a su cargo continuar la construcción, hasta la conclusión de la iglesia que fue orgullo de Santa Tecla. Treinta y ocho años habían transcurrido desde que se colocó la primera piedra en noviembre de 1878.

El terremoto del 13 de enero de 2001 dañó severamente la iglesia del Carmen, orgullo de nuestra querida ciudad, al igual que sus dependencias parroquiales. Después de evaluar los daños, los ingenieros técnicos llegaron a la conclusión que era necesario demoler la estructura existente.

La iglesia sigue en pie, ahora en manos de CONCULTURA quien tendrá que tomar una decisión sobre su futuro, pero su recuperación parece muy improbable.


COMENTANDO LA NOTICIA

LA CULTURA DE LA PRÓRROGA

En nuestro país, todas –o casi todas—las fechas límite se prorrogan. Ayer La Prensa informaba que la vigencia del DUI se prorrogará hasta diciembre de 2009 y eso no es de extrañar, porque no estamos haciendo nada nuevo. Me gustaría tener opiniones sobre esa fea costumbre y de donde viene. ¿Será típica nuestra, o la hemos heredado? Eso y el puente son muy nuestros. Llega la fecha de vencimiento de algo y alguien corre a la Asamblea a pedir que se decrete la prórroga. O un día de fiesta cae en media semana se hace puente, sobre todo para los diligentes empleados gubernamentales. Es el típico síndrome del latinoamericano tirado en una hamaca saboreando un coco o, más nuestro, una Pilsener bien helada.

Dicen los padres de la patria (así con minúsculas) que la razón de la prórroga del DUI ha sido para ahorrarles el costo de $13 a los salvadoreños y para mejorar la participación en las elecciones del 2009. Eso del ahorro es un tanto demagógico y lo de las elecciones presupone que no todos los que tenemos DUI lo vamos a prorrogar, una suposición equivocada, pues el documento es indispensable para todo lo que requiere identificación.

SOMOS MEJORES QUE LOS CHINOS

Es de morirse de la risa. Somos mejores que los chinos, que ostentaban hasta hoy el honor . . . de lavarnos los dientes en grupo masivo, en público. Eso nos ha valido un lugar en el libro Guiness de records, de lo sublime a lo ridículo. Estamos en esta última categoría. Pero allí estamos y si no me creen compren el libro o lean el artículo. Y para que más nos duela (por lo menos a mí) han utilizado la Secretaría Nacional de la Familia, la oficina de la primera dama de la nación, para entregarnos la “honrosa distinción”. Solo falta que declaren día de fiesta: “El día de dientes limpios”.

LA VIOLENCIA SIGUE TAN CAMPANTE

Los homicidios en octubre fueron 339, es decir 11 en cada uno de los días del mes. Y, aunque se hayan registrado 48 homicidios más que en septiembre, Gobernación y su rimbombante ministro, nos asegura que hay ciudades donde los asesinatos comienzan a bajar. ¡Alabado sea! Yo creo que los criminales guanacos quieren su lugar en el Guiness; y lo están logrando. A pesar que la INCOM los tiene amenazados con que ya van a terminar con la violencia.

Según cifras de Gobernación, los homicidios han aumentado. Hasta octubre de 2006, los asesinatos son 3,076; para el mismo período en 2005, los muertos eran 3,043. Treinta y tres menos, pero siempre un aumento, a pesar de la dureza de todas las manos que buscan estrangular el problema inútilmente. Traigan a Ruddy Giuliani, señores, antes de que logremos entrar al Guiness, que ya va a ser.

ALUMNOS SALVADOREÑOS APRUEBAN LA PAES (APENAS)

El otro día, los medios informaron que la Paes había sido aprobada con una nota de 5.53. Para pasar se necesita 5. La nota promedio de este año fue mejor que años anteriores, pero Una nota tan baja sigue hablando a gritos de la deficiencia de los alumnos y de la educación.

En su conferencia por la tarde del pasado lunes, Andrés Oppenheimer, el periodista y autor argentino, destacaba la importancia de la educación en el mundo desarrollado, con énfasis en China, India y otros países asiáticos, donde la educación tiene prioridad sobre absolutamente todo. Eso comparado con la educación en Centroamérica explica una de las razones básicas de nuestro subdesarrollo y de nuestra inhabilidad para competir con mercados más desarrollados.

Oppenheimer, resumía de esa manera lo que en su excelente libro “Cuentos Chinos” desarrolla con amplitud. Pero el mensaje quedó claro. Salvadoreños, inviertan más en educación, controlen sus gastos, combatan la corrupción, paguen sus impuestos y tendrán más dinero para invertir en educación. Claro, no lo dijo así, pero espero que todos lo hayamos entendido así.

Los desafíos urgentes del siglo XXI no pueden enfrentarse sin mejorar radicalmente nuestro sistema de educación. Millones de niños salvadoreños no tienen acceso a educación primaria; sin embargo, la educación es la llave para el desarrollo social y mejora las oportunidades individuales. La educación básica, sobre todo, es un factor decisivo en el combate de la pobreza. Debemos adquirir un compromiso serio de que todo niño salvadoreño debe, por lo menos, completar su educación primaria, a la mayor brevedad. Esta es la llave para hacerle frente a los desafíos principales de este siglo.

Y un beneficio marginal, se reduciría la violencia.

Hasta mañana

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Don Neto quiere un comentario sobre la cultura de la prórroga. Como nadie se ha animado hasta este momento a pesar de que Don Neto a las 5 de la madrugada ya nos tiene lista su nota del día. Para ilustrar con una anécdota, le contaré que en el colegio donde estudiaron mis hijos formé parte de la directiva de padres de familia y en una reunión nos comentaba el Director hablando de la otra cultura de llegar tarde a clases los alumnos por la mañana, que el verdadero responsable de llegar tarde no eran los alumnos, sino los padres que salían tarde de casa y llegaban tarde al colegio. Pero nos comentaba en Director que los mismos alumnos que siempre llegaban tarde, eran también los que siempre fallaban con las tareas, siempre estaban atrazados en el pago de colegiaturas, los mismos que nunca tenían el uniforme completo, los mis mos que nunca llevaban las notas escolares firmadas por sus padres, los que nunca asistían a las reuniones a las que se les convocaba, los que más protestaban siempre por toda disposición, etc.
Es decir que esos jovenes que se criaron en esa cultura en su casa, de llegar siempre tarde con una escusa diferente cada día, mintiendo para cubrir a sus padres, ahora son los adultos que apegados a esa mala educación, ahora son los que pagan la mátricula el 31 del mes de su cumpleaños, solo porque el mes no es de 32.
Los que siempre piden prorroga para pagar los impuestos, los que siempre llegan tarde al cine, a la iglesia, a las fiestas, a las sesiones de trabajo, a las reuniones de familia, etc,etc, etc.
Todo es parte de una mala cultura, que se torna en un círculo vicioso que pasa de padres a hijos y de generación en generación.
La única forma de romperlo es con disciplina, no hay otro camino, pero como los que mandan y ordenan dan el mal ejemplo, alli esta el problema, pero no es imposible, tengo fe don Neto que en un par de 500 años talvez las cosas cambien.
Afectuosamente, Evaristo

Anónimo dijo...

Un blog que no pasa de hacer critica en todo su derecho, pero no le veo que sea el que llegue a liderar los blog salvadoreños en cuanto a soluciones. La mayoria es critica con y sin fundamento y no pasa de alli.

Hasta de la primerta dama se burla, que seria del gobierno si usted fuera Presidente?

mejor?, peor?

hasta donde llega con: "pero su recuperación parece muy improbable". refieriendose a la iglesia el Carmen, esta muy ilustrado y excelente informacion, el resto...

Don Neto, deja mucho que desear...

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

Me quiero referir al segundo comentario de Anónimo. Lamento decepcionarlo con mis críticas. Pero, antes de entrar en detalle sobre ello, quiero rogarle que lea nuevamente la mención que hago a la Secretaría de la Familia, despacho oficial de la Primera Dama. Francamente, al mencionar a la Secretaría de la Familia como el vehículo utilizado para comunicar el record establecido por lavador de dientes masivo, no fue mi intención criticar a la primera dama, miembro de una de las familias más apreciadas de Santa Tecla, todos los de su generación anterior, muy amigos mios desde hace muchísimos años. Con algunos de ellos estudiamos y crecimos juntos. Lejos estaba en mi pensamiento "criticarla" cuando mencioné su nombre. Pero si usted insiste en que efectivamente la critiqué, le ruego disculpas y que esta nota sirva de aclaración.

Ahora, sobre mis críticas. Todas tienen fundamento bien documentado. Criticar lo malo y elogiar lo bueno que hace el gobierno, es función de cualquier persona que tenga un espacio de expresión de opinión. Lo malo es criticar, como chisme infundado. Eso, no solamente es malo, sino que censurable. Le ruego nuevamente leer mis críticas. Algunas, como el lavado de dientes, son más en tono jocoso que serio, porque, ¿qué tiene de importante o serio haber establecido ese record y que los medios le den espacio? Pérdida de tiempo, como talvez lo perdí yo al dedicarle unos minutos de ocio al irrelevante tema.

Usted, que se toma el tiempo de leerme a diario, debería conocerme mejor después de venirlo haciendo desde hace días y tomándose también el tiempo de enviarme sus comentarios, que los aprecio por su valor. Pero de allí a calificar mi participación como inutil, hay mucho espacio, que me niego a aceptar. Trato, y no siempre lo logro, evidentemente, de ser constructivo. Esa es mi intención y mi principal función. Si no lo he logrado, lo intentaré de nuevo una y otra vez. Talvez algún día, usted me escriba diciendo: don Neto, por fin me oyó. Yo presidente? Sería el fracaso más grande, porque soy honrado y nunca miento, pues la formación ética que mis padres me dieron, me lo impide. Improbable característica de la gran mayoría de nuestros políticos.

Gracias por escucharme.