lunes, abril 23, 2007

Filosofía. Editorial: Comunicadores y política.

¡Buenos días! Hoy es el primer día del resto de mi vida

EL PENSAMIENTO DEL DÍA

“Es haciendo el bien que nos volvemos buenos”.

Jean Jacques Rousseau (1712 – 1778) Filósofo suizo


LA ESQUINA DEL LUNES DE FILOSOFÍA

Continúo transcribiendo el excelente trabajo del Lic. Jaime Vargas Flores. Recomiendo espontáneamente su lectura y les sugiero que lo compartan con sus amistades políticas. Porque enseña mucho.

3) Hobbes

Hobbes parte de una antropología que incluye teorías sobre las pasiones, sobre el valor, sobre la motivación, etc. Su argumento le conduce a una de las más completas defensas del absolutismo. Entre las características humanas destaca la razón, que permitiría a cada uno revivir el argumento de Hobbes.

Este es un hecho clave, porque equivale a decir que un poder absoluto está racionalmente justificado para cualquier ser humano bien informado, y racionalmente justificado en general. Pero la justificación del estado totalitario que realiza Hobbes en el Leviathan no es sólo una teoría política; es además una teoría moral.

El estado de naturaleza del que parte su argumento es un estado pre-moral. La moral se genera mediante el mismo pacto que sirve de base al poder político, y tiene su misma justificación. La moral es otro instrumento para garantizar la seguridad y la paz necesarias para que cada individuo realice sus deseos con completa libertad. Poder político absoluto y moralidad están al servicio del individuo. Pero para ello el poder político carece de límites, y la moral tiene demasiados, pues es una moral de mínimos.

En Hobbes aparece explícitamente lo que en Maquiavelo estaba supuesto: que el estado es una institución separada del individuo; éste se siente ajeno a la organización estatal. El estado es, para Hobbes, una coacción perpetua sobre el hombre-individuo (aunque aceptada por el sujeto racional como medio para la seguridad y la paz). La consecuencia del pensamiento de Hobbes, aunque probablemente no fuese esta su intención, se resume en que el individuo ya no será más que un hombre en o para el estado, sino un hombre frente al estado.

3.1 El ciudadano y el Estado

Admirador del método analítico-sintético de Galileo, se propuso descomponer la sociedad en sus elementos y recomponerlos luego en un todo lógico sistemático. Su filosofía política es, pues, también, más racionalista que empirista, obsesionada muy cartesianamente por la necesidad de nociones exactas y definiciones claras y rigurosas que le sirvieran de base, por más que también aquí se negase a admitir ideas innatas y se guiase por situaciones muy empíricas.

Antiaristotélico por sus tesis, coincide, sin embargo, con el maestro griego en el propósito de promover una "vía media" entre las tensiones partidarias extremas, y en el poner el lenguaje como base de la sociedad y del Estado:

Si el lenguaje no hubiera habido entre los hombres ni Estado, ni Sociedad, ni Contrato de Paz, como tampoco lo hay entre los leones, los osos y los lobos.

El lenguaje hizo del hombre un ciudadano, es decir, le hizo hombre, pues, sin el contrato, el hombre es un lobo para el hombre.

Las dos afirmaciones centrales que organizaron su pensamiento, al imponerle deductivamente la necesidad del cálculo racional como razón de ser del Estado, serán éstas (que, en su opinión, reflejan dos hechos de la mayor importancia):

· En primer lugar, la igualdad natural (biológica de los hombres:
La naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en sus facultades corporales y mentales que [...] aún el más débil tiene fuerza suficiente para matar al más fuerte, ya sea por maquinación secreta o por federación con otros...

· En segundo lugar, la escasez de los bienes que todos los hombres apetecen, como consecuencia de sus necesidades. Y así, de la igualdad [en las fuerzas en competición] procede la inseguridad, y de la inseguridad la guerra

Su clásica defensa del poder absoluto no será la defensa del monarca autócrata que hacían los partidarios de éste, basada en la proclamación del derecho divino (un recurso no menos sobrenatural que el recurso al demonio): será una tesis utilitaria, a la que llegará por el camino del individualismo burgués y laico, y tendrá como objetivo la conservación de la paz en interés de los integrantes de la sociedad civil sobre todo, de los integrantes menos favorecidos por las estructuras tradicionales, pero que tampoco fueran de los que no tenían nada que perder).

El derecho del soberano se funda en el contrato (contrato entre iguales, no pacto entre el soberano y los súbditos); porque el Estado no es una realidad "por naturaleza" que se imponga de suyo, sino, al contrario, es resultado de la puesta en común de los intereses de sus componentes. Se trata, desde luego, de un supuesto lógico, no histórico, como si hubiera habido un verdadero convenio fundacional; y no se refiere a los hombres primitivos (ni a una presunta "naturaleza humana universal") sino a los hombres tal como Hobbes los conoce. El "estado natural de los hombres "antes" del Estado debe entenderse, pues, como la condición hipotética en que esos hombres que Hobbes conoce se hallarían necesariamente si no hubiera un poder como el del Estado.

El "hombre natural", como todo cuerpo, tiende a autoafirmarse y autoconfirmarse ("primera ley del movimiento"). Tiene, en consecuencia, un derecho natural a hacerlo: lo que los escritores llaman comúnmente jus naturale es la libertad que cada hombre tiene de usar su propio poder como él quiere para la preservación de su propia naturaleza, es decir, de su propia vida, y, por consiguiente, de hacer toda cosa que en su propio juicio y razón conciba como el medio más apto para aquello

Ahora bien, esa misma tendencia da a los hombres, como su condición primera, la colisión, el conflicto; por sí sola llevaría, pues, a la guerra de todos contra todos. Pero hay una "segunda ley del movimiento", que impulsa al individuo a ceder una parte de aquel derecho a cambio de una cesión similar por parte de los demás:

Que un hombre esté dispuesto, cuando otros también lo están como él, a renunciar a su derecho a toda cosa en pro de la paz y la defensa propia [...] y se contente con tanta libertad contra otros hombres como consentiría a otros hombres contra él mismo

La segunda ley no se opone en modo alguno a la primera, antes bien, la confirma, porque "el motivo y el fin del que renuncia a su derecho o lo transfiere no son otros que la seguridad de su propia persona, en su vida y en los medios de preservarla", es decir, en la propiedad.

Próxima semana: Totalitarismo


EDITORIAL

COMUNICADORES Y POLÍTICA

Dos prominentes comunicadores, David Escobar Galindo y Mauricio Funes, han sido mencionados, el segundo mucho más que el primero, como candidatos en potencia por ARENA y el FMLN respectivamente.

Dudo, ante todo, que David Escobar acepte una candidatura y tampoco lo veo como fogoso orador de plaza pública ni aun como presidente. David, un intelectual de primer orden, está muy bien en lo que hace; editorialista y columnista de La Prensa Gráfica, rector universitario, poeta, conferencista y más. Ese es su campo y allí se debe mantener. Además un poeta no hace un buen presidente. No lo veo condescendiendo con intereses económicos ni partidarios y mucho menos en marrullerías políticas. Es un hombre ético y sus principios están reñidos con la política criolla. Es más, no creo que sea miembro activo de ARENA.

Mauricio Funes es distinto. A él le picó el gusanito de la ambición política desde que lo mencionaron hace ya cuatro años y hoy, que su nombre vuelve a sonar, se le volvió a encender el foco y cree que puede lograr la candidatura por su partido. Pero Mauricio tendría que dejar una carrera de periodista profesional que ha ejercido durante 20 años y lo ha llevado a posicionarse como un buen comunicador. No creo que Mauricio piense que puede continuar con su programa matutino y ser a la vez candidato presidencial, ni aun pretendiente a serlo. Los dos son como el agua y el aceite y no deben ni pueden mezclarse.

Y a eso venimos; a la obligación moral que cualquier comunicador en ejercicio de sus funciones tiene de renunciar a su posición antes de aceptar cualquier candidatura para un cargo público. No hacerlo, no solamente le restaría credibilidad, sino que también sería justificadamente reprochable.

Aun ahora, a meses antes que los partidos políticos escojan a sus candidatos, ya se critica a Funes (nadie ha dicho nada de David, porque creo que nadie cree que acepte) y mientras él no declare públicamente sus intenciones, de una u otra forma, no tiene justificación moral para continuar haciendo lo que hace.

Funes debe ser franco en sus intenciones y si seriamente está contemplando competir para la candidatura, debe, cuando menos recusarse de su programa, mientras se define la decisión partidaria.

También hay otro comunicador que tiene ambiciones políticas. Se trata del presentador de un programa matutino de entrevistas en televisión, de quien se dice que secretamente está buscando una candidatura a la vicepresidencia de la República.

Ya antes me he ocupado de esta caballero y lo he criticado por su franca parcialidad hacia ARENA. Aunque a veces invite a políticos del FMLN y otros partidos, en sus planteamientos (que son eso más que preguntas) no puede esconder adonde están sus preferencias.

Si bien no se trata de encontrar similitud entre éste último y los anteriores, considero que ambas posiciones son censurables y empañan a los actores y a sus medios.

Para contrastar, tenemos a Ricardo (Chiri) Rivas Larrave en su programa radial, “Bola al Centro” y su radio la 102.9. Chiri es un partidario claramente definido de ARENA, pero no permite que su preferencia política afecte sus entrevistas que nunca se revelan. Eso se llama respetar la profesión y sus principios éticos.

El ideal del periodismo es que los comunicadores sirvan el interés público presionando a los poderosos, sean estos grupos políticos, empresariales, sociales o religiosos, para que se expliquen y justifiquen sus decisiones que afectan a la sociedad en general. Pero no tomar partido ni, mucho menos, participar en contiendas políticas.

Si el comunicador se vuelve parte de uno de estos grupos, el político para el caso de este editorial, entonces tenderá a servir sus intereses y a su profesión, desertando el principal principio ético de su trabajo.


LOS COMBUSTIBLES POR LAS NUBES Y EL CONSUMIDOR EN LA CALLE

La gasolina en El Salvador anda merodeando la barrera de los cuatro dólares. Si nos preocupamos cuando sobrepasaron los tres dólares, ¡cómo estaremos hoy los consumidores! Cuatro dólares es algo así como la barrera del sonido.

Lo inexplicable es la conducta de las empresas petroleras y sus distribuidores, que deben estar frotándose las manos de felicidad, al ver sus utilidades dispararse a niveles nunca imaginados.

Actualmente el precio por barril de crudo está en $64.11. El precio a futuro para octubre es de $67.48. La pregunta del millón es: ¿Si en julio de 2006 el barril de crudo estaba a $77.03, el galón de gasolina especial era $3.53, por qué hoy que está a $64 ($13 menos) el galón esta a $3.90 ($0.37 más)?

La Prensa Gráfica publicó el sábado un interesante artículo sobre el caso en el que refleja la opinión de los distribuidores --que es compartida por las autoridades-- que quienes están manipulando los precios al por menor son las empresas petroleras.

Ayer, también La Prensa publicó otro artículo sobre lo mismo; esta vez es la Superintendencia de la Competencia que interviene contra el cartel petrolero por prácticas anticompetitivas y ha iniciado un proceso que, según la superintendencia será resulto en octubre. Al paso que vamos, para entonces la gasolina nos va a costar $4.50 el galon.

La Defensoría del Consumidor, la ministra de economía la superintendente de la competencia y el Presidente Saca, ha repetido hasta la saciedad que algo debe hacerse para controlar la voracidad de estos conglomerados. Los honorables diputados dicen lo mismo, han contratado costos expertos y, hasta la fecha, nada. ¿Hasta cuando debemos los salvadoreños someternos a la voluntad de estas empresas?

¿Servirá de algo la producción de etanol, que, por cierto es un proyecto a muy largo plazo? Ya la ministra de economía ha dicho que no, que el etanol no bajará los precios de los combustibles. Al respecto recomiendo mucho el comentario que publicó el sábado en este blog, nuestro amigo Raúl Armando Interiano.

Comentando un artículo de opinión editorial de la ministra de economía “Etanol: mitos y realidades” publicado el sábado en La Prensa Gráfica, Armando dice, en parte:
"Finalmente, (esta es la ministra hablando) el etanol no debe ser visto como la solución a los problemas energéticos, sino como un componente en una estrategia energética nacional integral que en el largo plazo busca diversificar la matriz energética.

En esta línea, otros esfuerzos apoyados son: la energía geotérmica, hidroeléctrica, biodiésel, biomasa, solar y otras."Sra. Ministra, con el debido respeto, ninguno de estos esfuerzos va a reducir el precio de la gasolina.No podemos conectar todos los buses a Los Ausoles, ni al Cerrón Grande. No tenemos la extensión territorial como para producir suficiente biodiésel para hacerlo rentable. No podemos meter bagazo a los motores.

Y en cuanto a la energía solar, ni los científicos contratados por General Motors, Mercedes Benz, Ford la han podido hacer lo suficientemente eficiente para volverla viable para el transporte - ¿los científicos del Ministerio de Economía de El Salvador si?Lo que se le pide a un gobierno es tener un mínimo de capacidad de análisis, y sobre todo, un deseo de mejorar las condiciones económicas de todos, especialmente los que difícilmente pueden pagar $4 el galón. ¿Es esto mucho pedir a cualquier Ministerio de Economía?”.

Hasta mañana, si Dios quiere

6 comentarios:

Soy Salvadoreño dijo...

Me pregunto don Neto porque no puede decir claramente que la persona de TCS de la que esta hablando es Jorge Hernández, vicepresidente de noticias de la telecorporación salvadoreña.
¿Porque dice claramente el nombre de Funes pero el del otro no? ¿Porque la diferencia?

No creo que Funes tenga que renunciar ya a su programa y declarar si quiere ser pre-candidato. Eso no seria inteligente, sino que seria seguirle el juego a sus opositores de derecha e izquierda que quieren "quemarlo". Yo pensaria que una vez a el se le pida ser candidato y lo acepte, dejara su espacio, tal como hizo Saca, y si decide no aceptar la candidatura se queda en su espacio, siendo el buen periodista que es.
Creo que en este tema no ha estado muy atinado que se diga.

Saludos

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

Gracias mi amigo por su comentario y opinión. El caso es que tratándose de un "editorial", el estilo es diferente. En el caso de Mauricio Funes, su nombre y apellido han sido mencionados en el tema con insistencia. El caso de TCS no se dice publica. Siendo ese el caso, cuando escribo editoriales trato de aherirme a ese principio. Sin embargo, ya antes me he referido a Hernández por su nombre y apellido cuando he comentado su repudiable actitud ante las cámaras.

En cuanto a Funes, "errar es de humanos" y si estoy equivocado, cuando menos he expresado mi opinión.

Soy Salvadoreño dijo...

Don Neto, acabo de leer un editorial publicado ayer por La prensa que no habia leido y que no solo me parece que concuerda con su opinion, sino que me ha hecho pensar mucho sobre la cuestion.
El editorial es de Ricardo Vaquerano, quien escribe asi:

"Cuando una mañana un partido —el FMLN, por ejemplo— despierta y coquetea con un periodista, la gente tiene el derecho a conocer sobre ese romance y la prensa el deber de cuestionar al galán que seduce la codicia del partido. Y ese periodista —Mauricio Funes, por soltar un nombre al azar— tiene el deber profesional de explicar si una sola de sus neuronas está considerando la posibilidad de rebelarse y cambiar de bando. Ese “no voy a opinar” es el bloqueador típico que se untan los políticos que disfrutan del sol de la exposición pública y no quieren que les queme la piel."

La columna completa estara al menos esta semana, en este link

Anónimo dijo...

Jesus Christ! $4 el galón y posiblemente llegue $4.50 y el Paseo Escalón intransitable -entre otras vías de la ciudad- Y yo ya compré los pasajes para regresar a San Salvador!!!.
En LPG de esta mañana el economista Roberto Rubio Fabián comenta sobre la reparación de obra subterránea en el paseo Escalón y el impacto negativo que este trabajo ha tenido sobre los negocios de esa zona y sobre el público que transita por esa zona. El bienestar de la ciudadanía nunca ha sido motivo de preocupación de las autoridades y éste es un ejemplo de ello. Pero quizás lo más importante del comentario del sr. Rubio Fabián es el hecho de puntualizar por lo menos dos áreas de interés general :
1-Quién compensará o pagará por estos daños?
Me es muy difícil imaginar a ciudadanos particulares o firmas comerciales demandando al gobierno por este tipo de perdidas o a un juez aceptando este tipo de denuncias, lo que evidencia la impotencia del ciudadano ante las autoridades. Menuda democracia la que nos gastamos!.
2-Y no menos importante es el señalamiento que hace sobre la naturaleza de la contratación de una empresa de dudosa capacidad técnico así como de igualmente dudosa capacidad y solvencia económica, lo que nos lleva a pensar que de ser, dicha empresa vencida en juicio : tendría la capacidad para pagar las multas que se le impusieren?
Esto nos trae al tema subyacente desde los orígenes de este blog :Irresponsabilidad e impunidad.
Yo me permito invitar a don Ernesto a que se dirija al Sr. Rubio Fabián en el sentido de que presente una denuncia ante la comisión de Etica alegando la obscuridad de estas adjudicaciones .
El Sr. Rubio Fabián es mimbro importante de FUSADES - Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social- institución que debe hacer honor a su nombre.
Con un cordial saludo para todos los particpanyes del blog.
Atentamente,
Gustavo

Raul Armando Interiano dijo...

Yo lei el editorial de Roberto Rubio y simplemente es más de lo de siempre: un gobierno que no vela por el bienestar de los muchos, sino de los pocos.

En Estados Unidos hay un fenómeno llamado "Road Rage" (rabia generada por el tráfico) en el que la gente se harta de pasar sentada horas en su vehículo, y cualquier mala mueca que alguien le haga, equivale a pararse en su último nervio, y recurre a la violencia.

Me imagino que lo del Paseo Escalon va a contribuir a ese tipo de violencia en El Salvador (como si necesitáramos más).

La gran incógnita es esta: en este gobierno hay gente pensante. Está apoyada por gente pensante: Roberto Rubio, Joaquin Samayoa.. por qué tanto desmadre?

Saludos,

Raul Armando Interiano

Anónimo dijo...

Armando, ojalá que su augurio no se cumpla, pues como Ud. afirma, no necesitamos más violencia.
Pero esto no es nuevo, las opiniones de los doctos en las actual administración y quienes los apoyan o por lo menos no critican seriamente es permanente. Nos pretenden dar un imagen de un país que no es el de la vida diaria del salvadoreño medio. En días pasado el sr. Rubio Fabián publicó un artículo sobre las finazas públicas al que me permití hacerle el comentario que adjunto (perdón el abuso) y adjunto va su respuesta con al comienza la transcripción -

Estimado Gustavo:
Muchas gracias por sus comentarios. Ciertamente, hay pocas bases para ser
optimista. Sin embargo, sigo siendo un optimista de nacimiento y con poco tengo para ello. Comparto sus preocupaciones.
De nuevo gracias por su interés en el artículo y sus comentarios.
Hasta luego
Roberto Rubio-Fabián

-----Mensaje original-----
De: Gustavo Lopez-Trigueros [mailto:gustavoix@juno.com]
Enviado el: Lunes, 01 de Mayo de 2006 10:28 p.m.
Para: rubiofabian@telesal.net
Asunto: Re.:Las finanzas públicas y la próxima legislatura Apreciable Sr. Rubio Fabián:
Leyendo su interesante artículo, uno no puede menos que sentirse incómodo a pesar de no comprender la total profundidad del mismo por no ser especialista en la materia, pero no escapa ni al menos versado en estos asuntos que el tenor es totalmente optimista. Aunque me es difícil
encontrar las bases para tal optimismo ya que usted atinadamente presenta cifras particularmente en el sector del endaudamiento que van más allá de
lo que es usualmente aceptado.
Bases para optimismo en el caso salvadoreño serían que la
producciên va a aumentar, que la exportación va a crecer y que las
remesas van a crecer y en un porcentaje considerable. Este rubro, el de las remesas, presenta un panorama dudoso, por lo menos en su crecimiento,
debido a la situación actual en los Estados Unidos en lo referente a los inmigrantes. Se habla seriamente de perseguir multar y encarcelar a los
empleadores que a sabiendas contraten a inmingrantes ilegales. Aunque el propósito suena dantesco, por lo menos creará tensiones políticas
internas en esta nación del norte.
Quizas el aspecto más comprensible sería el de la política tributaria, su sanidad y su efectividad, pero aparentemente este es un
tópico tabû en nuestro país y es aquí donde creo que debo centrar la razón que me ha llevado a dirigirme a Usted y tomarle su tiempo :Creo que esta es la era de los economístas, quienes como cuerpo colegiado deben presentar a la faz de la salvadoreñidad un programa que nos saque del
atolladero en que estamos y enfatizar que de no seguirse dicho programa nos esperan días mas que difíciles.
El primer síntoma de tal urgencia lo he visto en la renuncia del ministro de hacienda.
Mis disculpas por quitarle su tiempo,
Atentamente,
Gustavo López-Trigueros
San Francisco, Ca, USA