lunes, octubre 23, 2006

¡Buenos días! Todo el día debería ser un amanecer en El Salvador.

EL PENSAMIENTO DEL DÍA

LA FILOSOFÍA DEL AMOR (fragmento)

Y la luz del sol abraza la tierra,
Y los rayos de luna besan el mar. . .
¿Qué valen todos estos besos,
si tú no me besas a mi?

Percy Bysshe Shelley (1792 – 1822)
Poeta romántico inglés


LA ESQUINA FILOSÓFICA DEL LUNES

F. W. Nietzsche: (1844-1900) El éxito del positivismo significa la muerte de Dios, la religión no es más que una alienación, un anacronismo derivado del animismo primitivo o creencia en espíritus, lo que importa es la vida terrenal mas allá de una supuesta vida de ultratumba. Pero de entre todas las teorías científicas y filosóficas ninguna influye tanto en este controvertido filósofo alemán como la evolución de las especies de Darwin. Para Nietzsche el ser humano común es demasiado humano, es decir, demasiado imperfecto como para ser la cima de la filogénesis, no es un fin sino un medio, un eslabón más de la cadena evolutiva, un paso hacia el "Superhombre" que ha de venir. Si no hay progreso en esta dirección, sólo puede haber retroceso, involución y animalidad, la idea de que debe existir algo mejor que el hombre aparece tan claramente definida que lleva a una conclusión inevitable: La lucha por la supervivencia es la esencia de la vida por encima de los formalismos, los débiles caen ante la adversidad, sólo los espíritus fuertes prevalecen y son capaces de superarse. La muerte y el sufrimiento adquieren así un sentido, ya que contribuyen a la mejora de la raza humana y a la llegada del Superhombre, el futuro es lo relevante no el pasado. Nietzsche supone una ruptura no sólo con la moral tradicional sino con el racionalismo sistemático, situándose más allá del bien y del mal: el pensamiento es libre y no puede ser esclavizado por ninguna norma, lo que le lleva a caer en la paradoja.

COMENTANDO LA NOTICIA

CAPITÁN MUERE EN EMBOSCADA EN IRAQ

Octubre ha sido el mes más sangriento para las tropas norteamericanas en Irak. Y las nuestras sufrieron la baja del primer oficial de rango, muerto en ese malogrado conflicto.

La prensa nacional reportó el sábado pasado sobre el ataque a tropa salvadoreña en Irak, que causó la muerte de un capitán del ejército. En el ataque sufrieron heridas dos cabos, un sub sargento y un soldado del Batallón Cuscatlán VII.

José Argelio Soto Ochoa, de 39 años, el capitán sacrificado, fue muerto el viernes pasado, cuando escoltaba un convoy que transportaba alimentos desde el campamento Echo, en Diwaniya, hacia el campamento Delta, en Al Kut, sede de la tropa salvadoreña, según la prensa.

Los lesionados fueron identificados como el sub sargento José Armando Morales, los cabos Armando Platero Marroquín e Isidro Méndez Ascencio, y el soldado Julián Eduardo Vásquez.
Soto Ochoa fue el quinto salvadoreño que cae víctima de esa guerra, ese cenagal, que nada tiene que ver con El Salvador, más que el esfuerzo de gobernantes de congraciarse con Estaos Unidos a cambio de lograr beneficios para la comunidad salvadoreña en ese país y para obtener regalías económicas para el desarrollo de infraestructura nacional.

A pesar de todo el esfuerzo y sacrificio de vidas salvadoreñas, la política migratoria norteamericana, que cada día se endurece más, ha resultado ya en un aumento muy considerable de deportaciones de salvadoreños ilegales y en una controversia sobre los reos convictos que vienen entre ellos. Es probable, también, que el beneficio del TPS otorgado repetidamente a los salvadoreños, cuya última extensión vence en noviembre del próximo año, no sea prorrogado nuevamente.

Entonces, todas esas muertes habrán sido en vano.

Llegó la hora en renunciar a la “coalición de naciones amigas” que mantienen tropas en Irak, que se diluye cada vez más y no renovar ese compromiso, para no comprometer más vidas de soldados salvadoreños. Ayer, el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió al Gobierno reconsiderar la conveniencia de mantener tropas en Irak tras la muerte del capitán Soto Ochoa. Me sumo con entusiasmo al llamado del arzobispo.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos que tendrán lugar en dos semanas, el 7 de noviembre, pueden resultar en un cambio de control en una o las dos Cámaras legislativas, lo que implicaría un endurecimiento, aun más de la política migratoria, como la propugnan los Republicanos, sin importarles un bledo la población de inmigrantes salvadoreños.
Los problemas principales que afectarían las elecciones son:

La popularidad de Bush, que desde 2001 se mantuvo alrededor del 50 por ciento, se disparó a un alto histórico del 90 por ciento luego del atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre. Desde entonces, con breves paréntesis, ha venido declinando constantemente, hasta alcanzar en la actualidad su nivel más bajo, por debajo del 35 por ciento.

En segundo término está la impopularidad de la guerra en Irak, la que ahora es repudiada por el 65 por ciento de la población norteamericana. A nivel mundial, la cosa es peor; cerca del 70 por ciento de las personas encuestadas objetan la guerra iraquí y el presidente norteamericano se ha convertido en un anatema universal. Según una encuesta publicada en el periódico británico The Guardian, el 15 de junio de este año, George Bush, después de seis años en la Casa Blanca, ha dañado tanto la imagen de los Estados Unidos que la gente alrededor del mundo ven a Washington como una mayor amenaza a la paz mundial que Teherán. La encuesta de 17,000 personas en 15 países, entre marzo y mayo, determinó que a mayor número de personas les preocupa más la presencia de EEUU en Irak, que las ambiciones iraníes sobre armamento nuclear.

Si aquí en El Salvador se tomara el pulso de la población, la opinión no variaría mucho de la que prevalece universalmente.

En tercer lugar, la inmigración. Una encuesta publicada en mayo por el Centro de Estudios sobre Inmigración, mostró que el 67 por ciento de la población opina que ha llegado el momento de detener la inmigración para que el país pueda asimilar más fácilmente a los que ya se encuentra allí. De este porcentaje, el 74 por ciento eran Republicanos y el 21 por ciento, Demócratas. El tema de la inmigración nunca había tenido tanta relevancia como la tiene hoy y de una u otra forma afectará el resultado de las elecciones de noviembre.

Pero volviendo a la pérdida de vidas que nuestras tropas han sufrido en Irak, lo que he querido dejar claro con esta aparente desviación al hablar de las elecciones, es que si las elecciones tienen como resultado un cambio en el control de una o las dos Cámaras del Congreso, toda la situación en Irak y la política norteamericana hacia ese conflicto, puede cambiar drásticamente. Por eso mismo es que estamos viendo en la actualidad, como la Casa Blanca se está apresurando para dar la imagen que está dispuesta a ofrecer pequeños paliativos para calmar la animadversión del pueblo que parece avanzar inconteniblemente.

Hasta mañana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo mas triste es que este oficial ha de haber muerto protegiendo un convoy de esas empresas militares (PMC Private Military Companies) como Halliburton/KBR, Triple Canopy, DynCorp, etc..

Sabe lo triste que es imaginarse a un Salvadoreño protegiendo a esos mercenarios rednecks que no entienden como es que alrededor del mundo se hablan otros idiomas en vez de ingles?, porque asi es, la mayoria de esas personas trabajando en esas PMCs son unos rednecks sin educacion, que salieron de una granja en los EE.UU. o de un barrio en Brooklyn y entraron al ejercito. Luego de un tiempo se salieron (o los salieron) y entraron en una PMC para ir a ganar, diez mil a veinte mil dolares al mes ....eso si, que los protejan las fuerzas de la coalicion.

Mi mas sincero pesame a la familia que deja el capitan Ochoa.

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

A este tipo de personas se les conoce por un solo nombre "mercenarios". Gracias por su acertado comentario.