domingo, junio 24, 2007

ÉTICA Y POLÍTICA

Ernesto Rivas Gallont


Desdichadamente, en nuestro ambiente el concepto de ética política, como queda definido, no forma parte alguna de los proyectos políticos que configuran el contexto político de la nación. Aquí la ética no forma parte del concepto político, el cual es definido como un “aprieta canuto” en el que el más fuerte elimina al más frágil, sin medir ninguna consecuencia por la ausencia total de una ética política.




Abordamos el tema en un momento en el que la mayoría de los salvadoreños y salvadoreñas asocian "política" con engaño, mentira, cinismo, corrupción, etc. Una realidad necesaria en el vivir común está, pues, sumida en una crisis harto trágica. Veamos lo que realmente es.

Es importante que se distinga entre lo específico de la política, es decir, atender los confines precisos del estado dentro de la vida social, y el medio que se usa, esto es, el poder. Ahora, el poder consiste en el monopolio de la fuerza y si, cuando el poder lo conserva alguien, ese alguien será un grupo social concreto. Luego, los fines de la política serán los de ese grupo social que posee el poder. No son, pues, fines establecidos para siempre pues los actores sociales tienden a cambiar. ¿Seremos nosotros la excepción?

Siguiendo esa línea de pensamiento, en El Salvador el poder político lo tiene ARENA y lo ha tenido durante los últimos 18 años. Hoy aspira a tenerlo, por lo menos, por un cuarto de siglo.

Por “política” se entiende también tradicionalmente un “arte” (forma de saber práctico inmediato o simple actuar prudencial de quien posee dotes especiales, más naturales que adquiridas, para la dirección, gobernación o pastoreo de “hombres” en colectividad).

Según otras acepciones, usuales también en referencia a ámbitos ajenos a su sentido más propio, “política” es, en general, un conjunto de supuestos, principios, medios, actividades con que se organiza y dirige un grupo humano para la consecución de determinados objetivos.

La ética determina, por medio de enunciados normativos, qué debe hacerse (a qué se está obligado o, en general, qué debe ser). Esta determinación se realiza por dos vías: mediante la formulación de principios generales y particulares, o mediante la elección de un procedimiento ecuánime y generalmente aceptado, capaz de permitir una decisión sobre cada acción éticamente relevante.

La ética política puede definirse como la ética propia del Estado o la organización social. En este sentido estaría constituida por las normas de acción que efectivamente permiten la convivencia y la cooperación social y coordinan las acciones individuales para fomentar el bienestar general. Por otro lado, desde un punto de vista moderno podemos definir la ética política como la parte de la ética que se ocupa de los principios o normas de acción que deben regir el comportamiento del político en su calidad de gobernante o legislador, responsable, en última instancia, del bienestar y seguridad de todos los miembros del estado.

Desdichadamente, en nuestro ambiente el concepto de ética política, como queda definido, no forma parte alguna de los proyectos políticos que configuran el contexto político de la nación. Aquí la ética no forma parte del concepto político, el cual es definido como un “aprieta canuto” en el que el más fuerte elimina al más frágil, sin medir ninguna consecuencia por la ausencia total de una ética política.

La ética política adquiere su personalidad a partir de las difíciles relaciones históricas entre ética y política. Mientras la ética filosófica se halla comprometida con la formulación de principios universalmente válidos, que han de generar obligaciones (y, en contrapartida, derechos) irrenunciables, la práctica política se ve unida a la toma de decisiones que, para hacer compatibles valores en conflicto, han de negar o limitar algunos de los derechos que la ética considera inalienables. Aspectos tópicos de esta vieja disputa son el debate libertad vs seguridad; derecho individual vs interés nacional; derecho de resistencia vs obediencia política, etc.

La ética política es ética aplicada y, desde la perspectiva de su aplicación, la ética debería ser entendida como el impulso del buen hacer y el rechazo de lo que está mal hecho. Si pensamos en el hacer político, habrá que decir que la ética es el impulso de la buena política y la crítica de la mala política. Si es difícil determinar en qué consiste la buena política, no lo es tanto decir en qué se está equivocando la política, cuando incurre en maldades.

De una parte, la política es mala si utiliza procedimientos y medios impropios para fines supuestamente justos y democráticos. La mala política es, en una palabra, la política corrupta. También es mala la política que no se dedica a combatir el mal del mundo: las injusticias, las catástrofes, los privilegios, la violencia, la discriminación, el terror.

En otro momento se ha llegado a ver la política como un reflejo de la relación amigo-enemigo. Julien Freund dice que "mientras haya política, ésta dividirá a la colectividad en amigos y enemigos".

¿Y con respecto a la moral? Hay quienes piensan que lo político (maquiavélico) y lo moral (virtuoso) son órdenes diferentes. Lo primero tiende a lo hábil y sagaz para alcanzar ciertos fines y lo segundo a la bondad.

La "economización" de todo ha hecho que la utilidad a corto plazo y la necesidad económica, hayan reemplazado las exigencias de la verdad y de la ética. Así cunde el cinismo y la confusión entre verdad-mentira. No es fácil determinar qué es cierto y qué no, qué es sano y qué es corrupto. Y la mayoría de los políticos permanecen inmersos en esa maraña.

¿Hay salidas? Posiblemente. Se trata de una apertura de la política a facilitar el camino a un horizonte diferente y emancipado del yugo económico. Es un "refundar la política" y dar vida a lo emergente, sobre todo, a la nueva fuerza de la sociedad civil. Desde allí animar una ética global de mínimos que, animada por lo que queda del Estado, haga posible un resurgir del ciudadano que exige seguridad y unos valores esenciales que le permitan saber a qué atenerse en su vida diaria.

¿Es posible una conexión entre política y ética? No se puede disociar a la manera de Maquiavelo lo político de lo moral. En la historia las enseñanzas de esta separación han sido crueles y aún no del todo aprendidas.

Hoy día, sin embargo, el problema es mayor, pues no se trata sólo de aceptar esta doble moral que distingue entre sagacidad y bondad. El mal más grave que golpea a la política es el haber aceptado como propios y como estilo de acción los postulados del capitalismo salvaje, inhumano y cada día con más capacidad para hacer abstracción de la persona que está detrás de las cifras que maneja. Es más, la política ha acabado sirviendo a esta manera de ver las cosas y hasta ha colaborado abiertamente en la desintegración del Estado, en total obediencia a los postulados neoliberales imperantes.

Una política que desde una "refundación" promueva esto es una urgencia. Libre de lo que hoy le ata y de desacredita, capaz de ir más allá de toda hipocresía servil, la política tendrá que levantarse para elevar la temperatura ética del mundo de hoy.

San Salvador, domingo 24 de junio de 2007


Feliz domingo y hasta mañana, si Dios quiere.

12 comentarios:

Leo Solórzano dijo...

Interesante articulo Don Neto.

Me detengo en el siguiente parrafo "La "economización" de todo ha hecho que la utilidad a corto plazo y la necesidad económica, hayan reemplazado las exigencias de la verdad y de la ética"

Quizás sea un problema de nuestra sociedad completa el hecho que los factores económicos sean lo que orienten nuestras vidas, pero en el país no cabe duda que los mas poderosos económicamente definen el rumbo de la cosas. Un papel de los políticos debería ser representar y defender los intereses de sus electores. Lo cual debería ser lo correcto desde el punto de vista etico.

En el mismo párrafo menciona: "Así cunde el cinismo y la confusión entre verdad-mentira. No es fácil determinar qué es cierto y qué no, qué es sano y qué es corrupto. Y la mayoría de los políticos permanecen inmersos en esa maraña"

Aquí no se si estar de acuerdo con usted. Yo creo que la gente sabe identificar a quien nos dice la verdad y quien no. O quien es corrupto y quien no lo es. Por ejemplo, si me dicen que el país va bien pero estoy desempleado y apenas consigo trabajitos para irla pasando, y ademas tengo amigos que si tienen trabajo pero también solo para irla medio pasando, entonces claramente no me están diciendo la verdad, porque para mi el país no va bien. El problema de la mayoría de los políticos es que les es difícil decir la verdad, porque eso puede perjudicar sus intereses, sino hagamos la pregunta a Don Ciro, cuales son las razones de la expulsión de Will Salgado.

Hay varios puntos interesantes que comentar, pero finalizo con lo siguiente: me puede decir 3 acciones que se puedan tomar para que exista mas ética entre nuestros políticos.

Saludos y feliz Domingo.

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

Excelente comentario del habitual amigo Leo Solórzano. Muy puntual, pero me pone en jaque con el desafío que hace al final:

"Me puede decir 3 acciones que se puedan tomar para que exista mas ética entre nuestros políticos".

Primero, que la "nueva generación de políticos", como la llamaba el domingo pasado, se tome los partidos y que su discurso en la plaza pública sea el que propuse ese día.

Segundo, que las facultades universitarias que imparten curso de ciencias políticas, incorporen en sus curriculos cursos específicos sobre ética política y que los impartan a todo lo largo de la carrera, profesores dignos del curso.

Tercero, que votemos por los candidatos que más nos garanticen gobiernos probos, justos y éticos.

¿Cuáles serían sus sugerencias?

Leo Solórzano dijo...

Hoy me la pone difícil a mi Don Neto.

En primer lugar, estoy de acuerdo con sus tres propuestas, de las cuales la segunda me parece que es la mas factible de implementar en el corto plazo.

Mis sugerencias:

Primera, que exista mecanismos de fácil consulta y acceso para conocer en que se invierten nuestros impuestos y cuales son los beneficios que nos traen a nuestras familias, nuestra comunidad y al país. Mediante este mecanismo se debería poder descubrir, ya sea a los sinvergüenzas o a los incapaces.

Segundo, invertir mucho mas en educación en nuestro país, eso incluye educar a nuestros políticos como usted lo sugiere. Pero solo teniendo un pueblo educado podríamos aspirar su tercer sugerencia "que votemos por los candidatos que más nos garanticen gobiernos probos, justos y éticos".

Solamente. Que le parece?

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

Excelente, Leo. Ya puede ir organizando su partido político.

Feliz domingo

Raul Armando Interiano dijo...

La ética en la política nace de una población que la exija.

Qué le importa a Wil Salgado, por ejemplo, que lo acusen de inético, cuando la gente de San Miguel lo quiere así?

Y le importa menos a Wil Salgado que lo acusen de inético los que tengan techo de vidrio, porque con tan sólo un ejemplo de falta de ética de parte de sus críticos, la gente lo exonera de inmediato, y lo realza.

Las soluciones políticas del país no pasan por la ética. Pedir que se eduquen a nuestros políticos no es solución seria - quién va a implementar eso? Y además, hay escuela de políticos? Y si hubiera, qué calificaría a sus graduados a representar a las masas? Así no se juega el juego, y sostengo que mantener esa posición es pecar de idealismo, y ser irrealista.

Eso equivale a tratar de construir una pirámide desde la punta para abajo, y no de su base para arriba.

En una democracia representativa, es enteramente justo que un campesino represente a campesinos, cierto? Quien mejor conoce sus condiciones? Un abogado que nació, vivió en San Salvador, estudió fuera, y regresó a servir en la asamblea? Eso lo podría calificar para ser un gran abogado, pero no para representar campesinos.

Mi punto es el siguiente: mientras el país siga teniendo a las masas pobremente educadas, es normal y deseable que éstas tengan su representación, por pobremente educada que sea, y por inética que sea. Sus líderes saldrán de dentro de sus filas.

Si se educa a las masas, tendrán representantes más educados, y a lo mejor, más éticos.

Porque mientras el estómago esté vacío, con hambre, o malnutrido, la ética les sale sobrando, justificadamente.

Saludos,

Armando

Ernesto Rivas-Gallont dijo...

Buen comentario,Armando. Los partidos políticos, todos o casi todos, tienen sus "institutos de formación política". Recuerdo que el más serio de ellos era el que tenía la Democracia Cristiana, que por muchos años presidió el Dr. Pablo Mauricio Alvergue. Dudo mucho que la "nueva" DC, si todavía mantiene el instituto, preserve la ideología que impartía el Dr. Alvergue.

No mencioné a los institutos de los partidos en mi respuestas a Leo Solórzano, porque no se si les tendría confianza.

Anónimo dijo...

Muy buenos comentarios, pero la etica no existe en el paicito, se puede pasar hablando de institutos politicos, escuelas de politicos,etc, al final se hace lo que el tio sam y los poderosos decidad.
Tam bien el paicito ha servido en muchos casos, para que los que se graduaron en el exterior y forman parte de la elite pongan en practica sus famosas tesis que de nada sirven en los paices del primer mundo.
Tuve companeros que estudiaron a la par mia y todo lo que aprendian era algo que iban a aplicar para sus intereses y los de su clase, algo triste que nunca cambio en esta gente.
Ahora un politico de pueblo que etica puede tener, si con solo mencionarle verdes ya estuvo.
El pais y su politica de viejas del mercado va para largo, todo es de que "yo no jui", "se nos acabo la plata", el pobre mago fanci se quedo atras, se inventan cada cosa y el pais esta bien, si pudieran ir al lado de chale o morazan y vieran la poblacion infantil dirian que estan en africa, gente viviendo con menos de 1 dolar, pero ahi van, si pedir es ser malo, pues que sean malos, para acabar de fregar mandamos un monton de medicina via nicaragua porque en aduanas de el salvador ponen una de travas, se paga y la ultima ves se la robaron, son unos desgraciados, pero asi es la jugada. Buebas tardes, el D. Merengue a sus pies si no le huelen mal.....

Anónimo dijo...

Ya que Don Neto pregunta , cuales serian nuestras sugerencias?

Pues basicamente aca contribuimos opinion los de a clase media, media-alta , o en otras forma, profesionales con algun grado decente de educacion y cuasi librepensadores ( que conste que no soy Mason ).

Pienso que nuestro estrato es el que no decide nada en este pais, somos empleados, empresarios en pequeño o mediano, etc. PERO, por otro lado , sí pagaamos impuestos. A veces me pregunto, que pasaria si toda nuestra "clase" no pagara impuestos como forma de protesta, que pasaria si las pymes no pagaran sus impuestos, como forma de presion, exigiendo gente proba en el gobierno, salida del ejecutivo de determinadas personas, un nuevo alcalde de SS por ejemplo. Suena muy radical, pero ,que mas podemos hacer ?

Leo Solórzano dijo...

En relacion al comentario de Raul Armando Interiano:

"Mi punto es el siguiente: mientras el país siga teniendo a las masas pobremente educadas, es normal y deseable que éstas tengan su representación, por pobremente educada que sea, y por inética que sea. Sus líderes saldrán de dentro de sus filas."

Para mi el problema es que los lideres de El Salvador, los de ahora y los de antes, no han dado la talla para ayudar a resolver los problemas del país. En eso siento que tiene razón Don Ernesto cuando dice que se necesitan nuevos liderazgos. Pero los problemas del país no son solo culpa de sus lideres, y no solo ellos tienen la solución. Las soluciones para el país pasan por la responsabilidad de todos, bajo buenos liderazgos, naturalmente.

Por otro lado, mientras existan "masas pobremente educadas", creo que vamos a estar "bien jodidos". Ese debe ser uno de los grandes retos que cualquier líder en El Salvador debería asumir muy en serio.

Incluso, como soy mal pensado, podría creer que a ciertos liderazgos les conviene tener a las "masas pobremente educadas".

Respecto a la sugerencia de Don Neto de organizar el partido político, con mucho gusto, siempre y cuando el acepta ser el presidente del partido. :-)

Que les parece?

Anónimo dijo...

Para empezar tendria "muchos votos "
de los que no pueden votar en el extranjero !

Leo Solórzano dijo...

Bueno ... esos serian votos morales ... :-)

Ademas, espero un día no muy lejano los hermanos salvadoreños en el extranjero podrán ejercer su derecho al voto.

Carlos dijo...

Muy buen blog, le felicito. Tal vez le interese EL ARTE DE LA VENTAJA, libro virtual para descargar en

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Un saludo