viernes, septiembre 15, 2006

Otro día de la independencia
Hoy, Centroamérica conmemora el 185º aniversario de su independencia. Nosotros, como todos los años, seremos sometidos por la fuerza a ver u oír las ceremonias oficiales, con todo y aburridos discursos y la larga y recargada oración a la bandera, recitada por un o una estudiante de primaria con voz estridente, a la que hace eco un vozarrón militar.

Aunque me dicen mis amigos abogados constitucionalistas que esas cadenas nacionales, probablemente no sean ilegales, lo que sí de plano, son aburridas. Además, a nadie le gusta que lo obliguen a ver o escuchar algo por la fuerza. Una buena idea nueva para incluirla como herramienta de tortura.

Los jóvenes estudiantes de primaria norteamericanos, todas las mañanas antes de comenzar sus clases, recitan, con la mano sobre el pecho, el juramento de lealtad a la bandera que dice: “Juro lealtad a la bandera de los Estados Unidos de América y a la República que representa, una nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos”. Amén, eso es todo. 28 palabras -incluyendo las conjunciones-. La nuestra, que no es un juramento, sino que una oración, que define la Real Academia de la Lengua como “Obra de elocuencia, razonamiento pronunciado en público a fin de persuadir a los oyentes o mover su ánimo”, no es ni elocuente, ni razonable, ni persuade a los oyentes, ni mucho menos, mueve nuestro ánimo.

Asé como la cadena nacional, la presencia del gabinete de gobierno, es también obligatoria. La de los magistrados y diputados, talvez no sea obligatoria, pero “recomendable”. El cuerpo diplomático asiste por compromiso protocolar. Todos, de pie, bajo un sol abrasador.

La ceremonia y todos sus parapetos, no es invento de este gobierno, sino viene de años atrás y, como somos tradicionalistas, no ha cambiado para nada en mucho tiempo. Creo que por piedad a los asistentes y por agilidad de la función oficialista, se debería abreviar y simplificar.

¡Feliz día de la Independencia!

Un recordatorio
Les recuerdo que el domingo, temprano, podrán leer mi columna semanal. La he querido titular: “¿Somos independientes?”. Gracias y feliz fin de semana.

2 comentarios:

Raul Armando Interiano dijo...

Don Ernesto,

El Dia de la Independencia de España fue un evento de independencia. Necesitamos otra independencia - la independencia de la economia agricola.

No es posible que en pleno siglo 21, nuestra economia se asemeje a la economia "Dixie" del sur de los Estados Unidos a principios y mediados del siglo 19, excepto que en El Salvador si le pagamos a los peones, aunque sea un sueldo despreciable.

No me mal interprete: no hay nada malo con cultivar la tierra y lucrar de sus frutos. El problema es que el mundo nos esta dejando atras. Nos deja atras porque el mantener a grandes masas salvadorenas capacitadas tan solo para el cultivo manual de tierras, nos deja menguados intelectualmente para poder sacar el pais adelante... y las condiciones miserables en que nuestros campesinos viven, es componente de la violencia porque no da abasto ese sueldo miserable para sacar adelante a una familia que invariablemente es numerosa, y tiene que ser alimentada, a como de lugar.

O, es motivo para irse del pais.

No estoy abogando por "ideologias extrañas". Aca en USA, hay suficiente masa encefalica para formar empresas de computadoras, farmaceuticas, corredoras de bolsa, etc. etc. etc., que ofrecen sueldos bien pagados a sus empleados, que contribuyen a la economia comprando las computadoras y los Ipod que producen, lo cual hace que las empresas crezcan y empleen aun mas. Es un circulo virtuoso.

El gobierno, a su vez, se esmera por educar a todos para que tengan la capacidad de tener acceso a esos trabajos lucrativos.

Me parece que el estatus quo en El Salvador impide que sucedan ambas cosas - ni hay masa encefalica para industria suficiente, ni el gobierno se esmera en educar a todos sus ciudadanos.

Es un pecado que una gran cantidad de gente que se viene a USA a educarse, en ingenierias, en fisica, matematicas, economia, regresa a El Salvador a dedicarse a pagar planillas en la finca.

Lo que se necesita es un impulso hacia la industrializacion. Nada de reforma agraria - la capacitacion intelectual de todos, para que las grandes multinacionales quieran instalarse en El Salvador porque la mano de obra guanaca será apta para las tecnologias del Siglo XXI.

Lamentablemente, se requiere una politica de gobierno que ejerza liderazgo que hale al pais en esa direccion, pero ese liderazgo no lo tenemos.

Romeo Lopez Mejia dijo...

Neto decime si te llego esto.

Romeo